Propuestas y preocupaciones sobre

Atención transversal

Hay personas a las que la crisis de la COVID-19 les afecta de manera particular o más agravada debido a discriminaciones previas. Es el caso de las mujeres o de diversos colectivos, los cuales cabe tener en consideración diseñando el conjunto de medidas para actuar durante la crisis sanitaria y en la recuperación posterior.

Feminismos

Convivimos día a día con el machismo que está presente en el sistema educativo, en los medios de comunicación, en la socialización de parte de adolescentes y jóvenes y, en ocasiones, en los propios hogares. En lo que a la situación derivada de la crisis de la COVID-19 respecta, nos preocupa mayormente la vulnerabilidad a la que están expuestas las mujeres que, siendo víctimas de violencia de género aún no han denunciado y también aquellas que, habiéndolo hecho, están a la espera del desarrollo del juicio o, incluso cuando este se haya realizado, aquellas que están en situación de peligro porque su agresor ha incumplido la orden de alejamiento. Durante el período de confinamiento también se han producido cambios en las formas de relacionarnos, en los que la violencia sobre las mujeres se ha perpetuado de otras maneras también entre parejas jóvenes, como puede ser aumentando el control de la actividad a través del móvil. Es necesario trabajar como sociedad por derribar las barreras que siguen impidiendo a las mujeres poder desarrollarnos en una sociedad en la que la igualdad de género sea una realidad.

  • Hacer seguimiento de la situación en que se encuentran las mujeres víctimas de violencia de género durante la crisis del COVID19, extremando su protección y facilitándoles todo lo posible su comunicación con sus servicios de referencia.
  • Garantizar la atención psicológica a las mujeres víctimas de violencia de género durante el confinamiento, instando a las Comunidades Autónomas a dotar de los recursos necesarios a las y los profesionales.
  • Concienciar y sensibilizar a la población de la responsabilidad social y colectiva que tenemos en la tarea de dar voz de alarma cuando escuchemos y/o veamos agresiones machistas, aun cuando estas se produzcan dentro del propio domicilio.
  • Extremar la atención integral y de calidad a las víctimas de violencia de género que denuncien durante la crisis del COVID19.
  • Extremar la alerta en los casos en que haya denuncias por violencia de género puestas por un tercero que no sea familiar ni persona que conviva con la víctima de violencia de género.
  • Visibilizar las cifras sobre el número de atenciones y de solicitudes de ayudas hacia las víctimas de violencia de género que se están produciendo durante la crisis del COVID19, para visibilizar la permanencia de la problemática que actualmente está siendo poco mediática porque los asesinatos se están reduciendo.
  • Hacer campañas de concienciación en jóvenes acerca de modelos relacionales para combatir prácticas machistas como el control de la pareja.
  • Realizar un estudio sobre el impacto de la pandemia de forma particular en mujeres y específicamente en hábitos y violencias sobre mujeres jóvenes.

Discapacidad

Ante la situación de confinamiento y bloqueo de ciertos procesos y actividades rutinarias, se ve imprescindible hacer alusión a algunas cuestiones relativas al bienestar de las personas jóvenes con discapacidad. Es imprescindible que los servicios estén adaptados para garantizar la accesibilidad de todas las personas a los mismos.

  • La Administración Pública debe hacer las adaptaciones necesarias para que la información sobre la prevención de infecciones, sobre los planes de restricción pública y sobre todos los recursos disponibles que los diferentes gobiernos e instituciones ponen a disposición de la ciudadanía sea accesible para todas las personas, también para aquellas que tienen diferentes discapacidades.
  • En este sentido, la Administración Pública tiene que visibilizar que el material informativo es accesible y ha de contactar con las entidades de personas con discapacidad para garantizar dicha accesibilidad (adaptación cognitiva, material en lectura fácil, incorporación de lengua de signos y subtitulado en comparecencias, sistema de atención telefónicos adecuados; incorporación del braille en los materiales en que sea posible, desinfectantes incluidos en todos los niveles y alturas, etc.).
  • La Televisión Pública deberá hacer todos los esfuerzos por conseguir que la información diaria sobre la crisis del COVID19 sea realmente accesible para las personas con discapacidad, buscando las medidas para que en su página web todos los materiales puedan estar adaptados realmente a las diferentes necesidades.
  • Las personas con discapacidad y, en concreto, las personas jóvenes con discapacidad, han de ver garantizado su correcto tratamiento en el conjunto de las instituciones sanitarias, sin que la crisis en la que estamos inmersas sirva para justificar ninguna falta de atención integral a las necesidades surgidas.
  • Las personas con discapacidad que requieren de atención continuada deben seguir recibiéndola y sus dificultades deben continuar estar siendo atendidas, sin menosprecio de qué en caso de presentar síntomas, se proceda según lo establecido.
  • Las necesidades de atención social y/o sanitaria derivadas de las discapacidades no pueden pasar a un segundo plano por la crisis del COVID19. El sistema sanitario deberá garantizar que la atención siga siendo adecuada en la media de lo posible.
  • Durante el período de confinamiento, la Administración Pública deberá facilitar los recursos disponibles para que las restricciones sean acordes a la situación de las diferentes discapacidades. Esto es: aquellas personas con discapacidad que lo requieran, necesitarán obtener permisos personalizados para salir y/o hacer determinadas tareas.
  • La Administración Pública deberá tener en cuenta las situaciones de extrema dificultad en que se encuentran las personas con discapacidad en situación de dependencia. Habrá de buscar soluciones para que su atención no sea vea afectada ni mermada.
  • La atención a las víctimas de violencia de género deberá continuar siendo accesible para las mujeres con discapacidad, encontrándose estas actualmente en una vulnerabilidad aún mayor. Se insta a la Administración Pública a buscar las posibilidades, a través de aplicaciones y de la adaptación de los recursos existentes para que todas las mujeres con discapacidad puedan acceder a la atención personalizada e individualizada. En las medidas dirigidas a la prevención de la violencia de género durante la crisis del COVID19, se tendrán que tener especialmente en cuenta a las necesidades de las mujeres con discapacidad para garantizar su protección.
  • Las y los profesionales que están trabajando en atención directa, como el personal sanitario y de seguridad, deben estar concienciados y sensibilizados en las dificultades que tienen las personas con distintas discapacidades en lo que a las consecuencias de la crisis del COVID10 respecta. Ante la imposibilidad de formación adecuada al total del personal, solicitamos contactar con CERMI o las entidades especialistas para consultar todo lo relativo a necesidades de accesibilidad y adaptación.
  • Desde la Administración Pública se deberá garantizar el cumplimiento de las medidas de seguridad de intérpretes, guías y demás personal técnico que acompañe a las personas con discapacidad en cualquier espacio.
  • Los servicios de apoyo a las personas con discapacidad en el ámbito educativo deberán mantenerse para garantizar su derecho a la educación. De este modo, debe haber intérpretes que puedan signar a las y los estudiantes sordos las clases online cuando las haya. Del mismo modo, el personal de apoyo en los centros educativos deberá ser considerado necesario para el proceso de enseñanza-aprendizaje.
  • En el proceso de garantizar la accesibilidad de recursos a las personas con discapacidad, las entidades de personas con discapacidad deberán ser un agente principal para obtener recomendaciones.
  • En los planes de empleo generados para paliar los efectos de la crisis del COVID19 se deberán contemplar las dificultades aumentadas de las y los jóvenes con discapacidad.

LGTBI+

Son muchas las personas jóvenes LGTBI+ que conviven con situaciones de discriminación cercanas que en ocasiones pueden ser provocadas por familiares u otras personas del entorno con las que se convive. Estas situaciones se han visto agravadas por la situación de confinamiento.

  • Reconocer como prioritarios los servicios que están dando diferentes entidades que trabajan para la consecución de los derechos de las personas LGTBI+ y atender las necesidades urgentes que puedan estar derivadas del confinamiento.
  • Garantizar que los protocolos de atención a las personas trans* se puedan seguir cumpliendo en todos los ámbitos posibles, también durante el confinamiento.
  • Reconocer como urgentes las atenciones, desde diferentes especialidades, a las personas trans* y también a las personas víctimas de discriminación directa por LGTBIfobia.
  • Reconocer los acompañamientos psicosociales encaminados a la aceptación individual y/o familiar de las personas LGTBI+ y a la transición de las personas trans como de primera necesidad, garantizando la correcta atención por parte de las entidades LGTBI+ a quien lo necesite.
  • Prestar especial atención a jóvenes LGTBI+ sin referencias familiares, otorgando los recursos disponibles a quienes se encarguen de realizar recepciones de los mismos. En este sentido, también nos referimos a las entidades que se encargan de acompañar y apoyar a migrantes, solicitantes de asilo y personas en situación de irregularidad que lo sean por motivos de LGTBIfobia en sus países de origen.
  • Tener en cuenta la situación en que se han quedado las mujeres trans TTS (trabajadoras transexuales del sexo) que no tienen redes familiares ni de apoyo y que han perdido su única fuente de ingresos. Tener en cuenta que algunas de estas mujeres son efectivamente jóvenes. Muy probablemente los recursos disponibles que tienen estas mujeres son los otorgados por las entidades que trabajan para la consecución de los derechos de las personas LGTBI+.
  • Prestar especial atención a las denuncias y solicitudes de ayuda por violencia familiar derivadas de LGTBIfobia. Facilitar los medios para que estas puedan hacerse efectivas, teniendo en cuenta que la principal vía de canalización de solicitud de ayuda, acompañamiento y apoyo son las entidades LGTBI+.
  • Dar información clara y detallada sobre los recursos que las entidades están dando apoyo a las personas LGTBI+ sin hogar, migrantes, solicitantes de asilo y en situación de irregularidad.
  • Reconocer las secuelas que el bullying por LGTBIfobia deja en niñas, niños, adolescentes y jóvenes y facilitar la atención de quienes necesiten ser atendidos por las entidades LGTBI+, reconociendo de primera necesidad su atención, aun cuando esta atención no sea estrictamente psicológica, sino que sea psicosocial.

Personas migrantes en España

  • Garantizar que las personas migrantes tengan acceso a la salud y a servicios de empadronamiento o de residencia online.
  • Garantizar una adecuada atención sanitaria en los Centros de Estancia Temporal de migrantes (CETI), en los Centros de Acogida de solicitantes de asilo y en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIES).
  • Autorizar con la máxima celeridad el traslado urgente y reubicación de las personas solicitantes de protección internacional y migrantes que se encuentran en los CETI de las ciudades autónomas, con especial atención a aquellas que se encuentran en situación de extrema vulnerabilidad.

Personas refugiadas

  • Garantizar el cumplimiento del derecho de refugio y asilo durante el tiempo de propagación de la pandemia. Garantizar el acceso al procedimiento de protección internacional, asistencia jurídica, traducción, etc. Es imprescindible recordar la obligatoriedad del principio de no devolución, aplicable en todo caso independientemente de las circunstancias. Los Estados pueden implementar medidas que incluyan una revisión o exámenes médicos previo al ingreso y/o cuarentena de personas en necesidad de protección internacional, tales medidas no pueden resultar en la negación de una oportunidad efectiva de solicitar asilo o dar lugar a la devolución.
  • Mejorar el acceso a información de calidad referente al COVID para los solicitantes de asilo y personas refugiadas mediante múltiples formatos, debidamente adaptados a los idiomas pertinentes y teniendo en cuenta las diferentes necesidades según los niveles educativos.
  • Ofrecer apoyo específico a los menores no acompañados.
  • Asegurar la continuidad de las actividades de registro de personas refugiadas, a fin de poder proporcionar a las familias toda la asistencia que necesiten, adoptando todas las medidas necesarias para reducir el riesgo de contraer y transmitir el COVID-19 durante esas actividades.
  • Garantizar que en los campamentos de personas refugiadas se mantienen las condiciones de prevención e higiene necesarias para reducir la propagación del virus (agua y saneamiento, distancia de seguridad, material de protección y productos básicos de higiene)
  • Garantizar la misma atención sanitaria que a nacionales y residentes a personas refugiadas en los países en los que se encuentren.
  • Reivindicar el alto al fuego mundial inmediato de los conflictos armados en todas las regiones


Comparte las propuestas sobre atención transversal en